Fuente: Diario La Naci贸n. La imagen de los pesqueros tomada en un sobrevuelo en las cercan铆as de la zona econ贸mica exclusiva por Fernando Guti茅rrez

馃└ PRESENTAN AMPARO AMBIENTAL para FRENAR la PESCA ILEGAL Y DEPREDADORA en la Zona Econ贸mica Exclusiva Argentina y en 谩reas adyacentes.

La causa judicial fue caratulada 鈥淔ERRARA, PABLO Y OTRO c/ ESTADO NACIONAL Y OTROS s/ AMPARO AMBIENTAL - (EXPEDIENTE DIGITAL) - 281/2021.

Salud y ambiente

馃└ PRESENTAN AMPARO AMBIENTAL para FRENAR la PESCA ILEGAL Y DEPREDADORA en la Zona Econ贸mica Exclusiva Argentina y en 谩reas adyacentes.

El Dr. Pablo Ferrara y el Observatorio del Derecho a la Ciudad, a trav茅s de su presidente, el Dr. Jonatan Baldiviezo, presentaron ante la Corte Suprema una acci贸n de amparo colectivo ambiental solicitando que se ordene al Estado Nacional a llevar a cabo las acciones a fin de obtener el cese del grav铆simo da帽o ambiental que genera la actividad sistem谩tica de pesca ilegal y depredadora desarrollada durante a帽os por flotas industriales en nuestra Plataforma Continental, en la Zona Econ贸mica Exclusiva y en su 谩rea adyacente, y su impacto en el Mar, y que amenaza letalmente el desarrollo sostenible y la existencia y de varias especies marinas, entre ellas, sin ser limitativo la del calamar.

La causa judicial fue caratulada 鈥FERRARA, PABLO Y OTRO c/ ESTADO NACIONAL Y OTROS s/ AMPARO AMBIENTAL - (EXPEDIENTE DIGITAL) - 281/2021.

En particular, se busca la conservaci贸n y protecci贸n de la especie calamar (illex argentinus), capturada y depredada ilegalmente, con total impunidad, por flotas pesqueras extranjeras con peligro para su existencia y debida reproducci贸n.

La referida especie marina es fundamental en tanto es la base de la cadena alimenticia de las dem谩s especies marinas que habitan en la ZEE, como es el caso del Argentine Hake (Merluccius hubbsi), Hoki (Macruronus magellanicus), Pink kusk-eel (Genypterus blacodes), y el Patagonian toothfish (Dissostichus eleginoides. Los calamares son vectores nutricionales que juegan un papel clave como 鈥bombas biol贸gicas鈥 transitorias uniendo espacialmente ecosistemas marinos distintos. Por lo tanto, la sobrepesca de los calamares representa una amenaza para todo el ecosistema, incluidas las poblaciones vulnerables de cet谩ceos. En aguas soberanas bajo control del Estado Nacional se est谩 gestando un desequilibrio al ecosistema a trav茅s de una pr谩ctica ilegal, depredatoria y prescindente de toda concepci贸n geoc茅ntrica o ambientalista.

Se plante贸 bajo el paradigma de los Derechos de la Naturaleza, que resultan sujetos de derecho, adem谩s de los dem谩s habitantes de nuestro pa铆s, los recursos vivos que habitan en las aguas bajo soberan铆a argentina y 谩reas adyacentes a la misma.

Contacto:

Dr. Pablo Ferrara: ferrarapablo@gmail.com

Observatorio del Derecho a la Ciudad

Dr. Jonatan Baldiviezo: +54 9 11 3266 7008

La demanda busca revertir la omisi贸n estatal en tanto:

(i) posibilita la generaci贸n de da帽o al ecosistema marino nacional, provincial y en la zona adyacente a la ZEE.

(ii) pone en peligro la existencia y desarrollo de especies marinas presentes y futuras.

(iii) pone en peligro el bienestar econ贸mico de los habitantes de nuestro pa铆s que dependen de la explotaci贸n de los recursos vivos marinos como su medio de subsistencia.

(iv) al tolerar la captura ilegal de recursos marinos en nuestras aguas impide conservar los ecosistemas marinos y garantizar que las generaciones futuras puedan contar con los productos de la pesca para su seguridad alimentaria.

La actividad de pesca ilegal de especies marinas como calamar, escalandr煤n, caballito de mar, delf铆n franciscana, gatuzo (mustelus schmitti y fasciatus), as铆 como de otras especies cuya pesca est谩 altamente regulada y casi completamente prohibida (como es el caso de los condrictios20 -tiburones, rayas y quimeras- conforme lo previsto en las Resoluciones 6/09 y 13/09 del Consejo Federal Pesquero)- en las zonas de Alta Mar aleda帽as y en la ZEE se vio incrementada de manera exponencial en los 煤ltimos 10 a帽os, encaminando a las especies pescadas a una situaci贸n de riesgo por sobrepesca, produciendo un consecuente estado de riesgo y/o amenaza en su supervivencia (peligro cr铆tico de extinci贸n y/o vulnerabilidad) de especies vinculadas, todo lo cual, adem谩s del grave da帽o ya causado, asegura un da帽o creciente e irreparable al ecosistema oce谩nico en la regi贸n.

La propia Prefectura Naval Argentina reconoce en su p谩gina web llevar capturados solo 80 buques en 34 a帽os, es decir, poco m谩s de dos por a帽o.

Se ha calculado que el volumen total de la pesca ilegal, irrestricta y no declarada, que afecta el ecosistema oce谩nico de la Rep煤blica Argentina realizado por unos 300 buques extranjeros ha llegado a 500.000 a 1.000.000 Toneladas/a帽o de recursos pesqueros (calamar, merluza, toothfish, abadejo, Hoki, etc).

Con respecto al calamar (Illex Argentinus), en t茅rminos econ贸micos, considerando que de acuerdo a la FAO el valor de mercado del calamar en 2018 fue de USD 5,5/Kg, dicho volumen en 2020 (148.825,6 toneladas; Informe Per铆odo 2020, MAGYP) equivale a una p茅rdida aproximada de USD 818.5 millones/a帽o, es decir, el PBI de la Provincia de Tierra del Fuego, el equivalente aproximado a 80 veces las exportaciones argentinas anuales a China de productos aviares (USD 100 millones/a帽o), y aproximadamente a 6.953.000 Planes Trabajar.

No obstante, lo relativo al Tratado del Frente Mar铆timo del R铆o de la Plata (Ley N掳 20.645), la Rep煤blica Argentina no ha coordinado de forma 铆ntegra una pol铆tica pesquera regional con los otros Estados aleda帽os a todo el Sector Pesquero 41 de la FAO, es decir, con la Rep煤blica Oriental del Uruguay y la Rep煤blica Federativa de Brasil. De esta manera, los barcos que pescan ilegalmente dentro de la Zona Econ贸mica Exclusiva de la Rep煤blica Argentina recargan su combustible y se reabastecen en la Rep煤blica Oriental del Uruguay.

La Rep煤blica Argentina no ha ratificado el Acuerdo de Naciones Unidas Relativo a Especies Altamente Migratorias firmado en 1995, cuyo objeto y fin es 鈥渧elar por la conservaci贸n a largo plazo y el aprovechamiento sostenible de las poblaciones de peces cuyos territorios se encuentran dentro y fuera de las zonas econ贸micas exclusivas (poblaciones de peces transzonales) y las poblaciones de peces altamente migratorios鈥. En tal sentido, desde entonces ha violado su obligaci贸n de no frustrar el objeto y fin del tratado hasta su ratificaci贸n.

La Rep煤blica Argentina no ha ejercido la facultad prevista en los art. 117[1] y 118[2] de la Convenci贸n del Mar para crear un 贸rgano u organismo internacional que coordine y/o regule las actividades dentro del Sector Pesquero 41 para que las mismas sean sustentables y no sean violatorias de los derechos de los Estados Costeros y/o del marco normativo del Derecho Internacional P煤blico.

La Rep煤blica Argentina tampoco ha nombrado la totalidad de especialistas previstos en la CONVEMAR a los fines de facilitar una mejor cooperaci贸n y convivencia en los espacios oce谩nicos: especialistas en pesca (art. 2, Anexo VIII, CONVEMAR), especialistas en medio ambiente marino (Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente), especialistas en derecho mar铆timo (art. 2 y art. 3, Anexo VIII, CONVEMAR), y especialistas en patrimonio cultural oce谩nico (Anexo VII, CONVEMAR).

La Rep煤blica Argentina tampoco ha coordinado una pol铆tica pesquera regional con los otros Estados aleda帽os al Sector Pesquero 41 de la FAO (Uruguay y Brasil) ni llegado a acuerdos con dichos pa铆ses para tomar medidas que impidan, o al menos no faciliten la pesca ilegal. Tampoco, seg煤n el conocimiento de esta parte ha denunciado la practica depredatoria e ilegal llevada a cabo en nuestras aguas ante organizaciones internacionales como la ONU o la OEA, ni hecho reclamos los pa铆ses de los que son dichas flotas (China, Taiw谩n, Corea, Espa帽a, etc.) ni intentado llegar a acuerdos bilaterales para la protecci贸n de los recursos capturados ilegalmente.

La Rep煤blica Argentina no ha planteado una posici贸n proclive a regular la pesca de calamar y de otras especies en peligro de extinci贸n por pesca depredatoria industrial, irrestricta e ilegal.

Medida Cautelar peticionada

(a) Producir y presentar, en el plazo que Corte Suprema considere razonable, la mejor informaci贸n y documentaci贸n completa y fidedigna que est茅 a su alcance producir sobre las actividades de pesca ilegal llevadas a cabo por embarcaciones y flotas extranjeras en la ZEE y su zona adyacente, en los 煤ltimos diez a帽os, y sus efectos en relaci贸n con la depredaci贸n de recursos marinos de nuestro pa铆s, con consideraci贸n particular de la situaci贸n de la especie calamar (illex argentino), y tambi茅n de sus efectos en el Mar Territorial.

(b) Exponer y proponer, en un plazo prudencial, las medidas que adoptar谩 para cumplir su obligaci贸n de conservar y asegurar la preservaci贸n sostenible de los recursos marinos de nuestro pa铆s bajo su protecci贸n propendiendo a obtener el cese inmediato de la pesca ilegal en aguas soberanas argentinas. Incluyendo en su propuesta, el cronograma en que dispondr谩 la implementaci贸n de las acciones y medidas paliativas del caso.

(c) Informar sobre las acciones diplom谩ticas y gestiones llevadas a cabo frente a otros pa铆ses y organismos internacionales a la fecha a fin de detener la pesca ilegal depredatoria. En su caso si el Estado Nacional ha solicitado a los pa铆ses de bandera extranjera que predominantemente asolan la ZEE y su zona adyacente (que de acuerdo a la informaci贸n obtenida por esta acci贸n ser铆an la Rep煤blica Popular China, Taiw谩n, Corea del Sur y Espa帽a) el cese de las acciones ilegales y depredatorias que aqu铆 se denuncian.

(d) Elaborar un informe anual espec铆fico sobre la situaci贸n ambiental de la Plataforma Continental, ZEE y zona adyacente (incluyendo efectos sobre el Mar Territorial) en relaci贸n a sus especies marinas que all铆 habitan, su explotaci贸n y desarrollo sostenible en los t茅rminos del art. 18 de la LGA.

Fundamentos Normativos

Motiva esta acci贸n la omisi贸n manifiestamente inconstitucional incurrida por el Estado Nacional en la protecci贸n de las garant铆as reconocidas a los habitantes de nuestro pa铆s por:

Los art铆culos 41 y 43 de la Constituci贸n Nacional.

La Ley General del Ambiente N掳 25.675.

La Ley de Extensi贸n de la Soberan铆a de la Naci贸n Argentina Sobre la Plataforma Continental y el Mar Territorial, N掳 17.094.

La Ley de Espacios Mar铆timos, N掳 23.968.

La Convenci贸n de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, aprobada bajo Ley N掳 24.543.

LEY 24.922 鈥 R脡GIMEN FEDERAL DE PESCA

Mediante la Ley Nro. 24.922 se instaur贸 el R茅gimen Federal de Pesca aplicable a la regulaci贸n de la pesca en los espacios mar铆timos sujetos a jurisdicci贸n nacional como asimismo en la zona adyacente a la ZEE respecto de los recursos migratorios, o que pertenezcan a una misma poblaci贸n o a poblaciones de especies asociadas a las de la ZEE.

En cuanto al r茅gimen aplicable al dominio y jurisdicci贸n de las aguas, el R茅gimen Federal de Pesca estableci贸 que son del dominio de las Provincias con litoral mar铆timo y ejercer谩n esta jurisdicci贸n para los fines de su exploraci贸n, explotaci贸n, conservaci贸n y administraci贸n, los recursos vivos que poblaren las aguas interiores y Mar Territorial Argentino adyacente a sus costas, hasta las 12 millas marinas (art铆culo 3). Por su parte dicho r茅gimen estableci贸 asimismo que son de dominio y jurisdicci贸n exclusivos de la Naci贸n, los recursos vivos marinos existentes en las aguas de la ZEE y en la plataforma continental argentina a partir de las 12 millas indicadas anteriormente (art铆culo 4).

El R茅gimen Federal de Pesca expresamente estableci贸 que la Rep煤blica Argentina, en su condici贸n de estado ribere帽o, podr谩 adoptar medidas de conservaci贸n en la ZEE y en el 谩rea adyacente a ella sobre los recursos transzonales y altamente migratorios, o que pertenezcan a una misma poblaci贸n o a poblaciones de especies asociadas a dicha ZEE (art铆culo 4).

El Cap铆tulo IX del R茅gimen Federal de Pesca establece el marco jur铆dico aplicable a la reserva del pabell贸n nacional y sus excepciones.

De esta forma, la explotaci贸n comercial de los recursos vivos marinos existentes en los espacios mar铆timos bajo jurisdicci贸n argentina s贸lo puede realizarse mediante la pesca efectuada por buques de bandera argentina debidamente autorizados. Ello toda vez que la reserva de bandera a los fines de la pesca comercial es irrenunciable para el Estado Nacional dentro de las aguas interiores y el mar territorial.

En el marco de la Ley Federal de Pesca la pesca en espacios mar铆timos bajo jurisdicci贸n nacional por buques de bandera extranjera qued贸 limitada a la permisi贸n mediante tratados internacionales aprobados por el Congreso de la Naci贸n con el objeto de autorizar la captura de especies no explotadas o subexplotadas y bajo estrictos par谩metros como: (i) la apertura de mercado en el pa铆s co-contratante con cupos de importaci贸n de productos pesqueros argentinos libres de aranceles de importaci贸n por un valor econ贸mico similar al del cupo de pesca otorgado en los espacios mar铆timos bajo jurisdicci贸n argentina; (ii) la conservaci贸n de los recursos en el 谩rea adyacente a la Zona Econ贸mica Exclusiva argentina; y (iii) el derecho de nuestra nota a pescar en la Zona Econ贸mica Exclusiva del pa铆s co-contratante (art铆culo 37).

Puede verse lo limitativo y estricto que resulta el R茅gimen Federal de Pesca respecto de la posibilidad de autorizar la pesca de buques de bandera extranjera en aguas de jurisdicci贸n nacional.

Y en lo que hace a la zona adyacente a la ZEE, el R茅gimen Federal de Pesca impone al Estado Nacional, a trav茅s de la Autoridad de Aplicaci贸n y el Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto la obligaci贸n de organizar y mantener un sistema de regulaci贸n de pesca respecto de los recursos migratorios o que pertenezcan a una misma poblaci贸n o poblaciones asociadas a las de la ZEE. Dicha regulaci贸n, conforme lo previsto por el art铆culo 22 de la ley, se debe llevar a cabo a trav茅s de acuerdos con los estados que deseen pescar esas poblaciones en la zona adyacente, contemplando las medidas necesarias para realizar la explotaci贸n y asegurar la conservaci贸n de los recursos as铆 como las limitaciones a la pesca o vedas que rijan en la regulaci贸n local de pesca.

CONVENCI脫N DEL MAR. Ley 24.543

La Convenci贸n del Mar (o 鈥淐ONVEMAR鈥), adoptada por la Tercera Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, en la ciudad de Nueva York el 30 de abril de 1982, fue firmada por la Rep煤blica Argentina el 5 de octubre de 1984 y aprobada bajo Ley Nro. 24.543.

鈥淎pru茅base la Convenci贸n de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, adoptada por la Tercera Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar y el Acuerdo Relativo a la Aplicaci贸n de la Parte XI de la Convenci贸n de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, adoptados el 30 de abril de 1.982 y el 28 de julio de 1.994, respectivamente鈥.

La Convenci贸n del Mar estableci贸, en lo sustancial que:

(i) La soberan铆a del Estado ribere帽o se extiende m谩s all谩 de su territorio y de sus aguas interiores y, en el caso del Estado archipi茅lago, de sus aguas archipiel谩gicas, a la franja de mar adyacente designada con el nombre de mar territorial (Parte II-Secci贸n 1).

(ii) Todo Estado Nacional tiene derecho a establecer la anchura del mar territorial hasta un l铆mite que no exceda de 12 millas marinas (Secci贸n 2- art铆culo 3).

(iii) La zona adyacente al mar territorial no puede extenderse m谩s all谩 de 24 millas marinas contadas desde las l铆neas de base a partir de las cuales se mide la anchura del mar territorial (Secci贸n 4-Art铆culo 33).

(iv) En dicha zona contigua al mar territorial, el Estado ribere帽o podr谩 tomar las medidas de fiscalizaci贸n necesarias para prevenir las infracciones de sus leyes y reglamentos aduaneros, fiscales, de inmigraci贸n o sanitarios que se cometan en su territorio o en su mar territorial, y sancionar las infracciones de esas leyes y reglamentos cometidas en su territorio o en su mar territorial (Secci贸n 4- Art铆culo 33).

La Convenci贸n asimismo defini贸 a la zona econ贸mica exclusiva como el 谩rea situada m谩s all谩 del mar territorial y adyacente a 茅ste, que no se extender谩 m谩s all谩 de 200 millas marinas contadas desde las l铆neas de base a partir de las cuales se mide la anchura del mar territorial (Parte V art铆culo 57).

En la zona econ贸mica exclusiva, el Estado ribere帽o tiene derechos de soberan铆a para los fines de exploraci贸n y explotaci贸n, conservaci贸n y administraci贸n de los recursos naturales, tanto vivos como no vivos, de las aguas suprayacentes al lecho y del lecho y el subsuelo del mar, y con respecto a otras actividades con miras a la exploraci贸n y explotaci贸n econ贸micas de la zona, tal como la producci贸n de energ铆a derivada del agua, de las corrientes y de los vientos; la protecci贸n y preservaci贸n del medio marino, entre otros (Parte V art铆culo 58).

En cuanto a la conservaci贸n de los recursos vivos, la Convenci贸n estableci贸 que el Estado ribere帽o determinar谩 la captura permisible de los recursos vivos en su zona econ贸mica exclusiva (Parte V, art铆culo 61.1).

Asimismo, teniendo en cuenta los datos cient铆ficos m谩s fidedignos de que disponga, los Estados firmantes se comprometieron a asegurar, mediante medidas adecuadas de conservaci贸n y administraci贸n, que la preservaci贸n de los recursos vivos de su zona econ贸mica exclusiva no se vea amenazada por un exceso de explotaci贸n (Parte V, art铆culo 61.2).

Tales medidas tendr谩n asimismo la finalidad de preservar o restablecer las poblaciones de las especies capturadas a niveles que puedan producir el m谩ximo rendimiento sostenible con arreglo a los factores ambientales y econ贸micos pertinentes, incluidas las necesidades econ贸micas de las comunidades pesqueras ribere帽as y las necesidades especiales de los Estados en desarrollo, y teniendo en cuenta las modalidades de la pesca, la interdependencia de las poblaciones y cualesquiera otros

est谩ndares m铆nimos internacionales generalmente recomendados, sean subregionales, regionales o mundiales (Parte 5, art铆culo 61.3).

Al tomar tales medidas, el Estado ribere帽o tendr谩 en cuenta sus efectos sobre las especies asociadas con las especies capturadas o dependientes de ellas, con miras a preservar o restablecer las poblaciones de tales especies asociadas o dependientes por encima de los niveles en que su reproducci贸n pueda verse gravemente amenazada (Parte V, art铆culo 61.4).

Es importante destacar que la Rep煤blica Argentina efectu贸 una reserva a la firma de la Convenci贸n del Mar que textualmente expresa:

ARTICULO 2掳 鈥 Al depositarse el instrumento de ratificaci贸n deber谩n formularse las siguientes declaraciones:

c) "La REPUBLICA ARGENTINA acepta las disposiciones sobre ordenaci贸n y conservaci贸n de los recursos vivos en el alta mar pero considera que las mismas son insuficientes, en particular las relativas a las poblaciones de peces transzonales y las poblaciones de peces altamente migratorias, y que es necesario su complementaci贸n mediante un r茅gimen multilateral, efectivo y vinculante que, entre otras cosas, facilite la cooperaci贸n para prevenir y evitar la sobrepesca, y permita controlar las actividades de los buques pesqueros en alta mar as铆 como el uso de m茅todos y artes de pesca.

El gobierno argentino, teniendo presente su inter茅s prioritario en la conservaci贸n de los recursos que se encuentran en su zona econ贸mica exclusiva y en el 谩rea de alta mar adyacente a ella, considera que de acuerdo con las disposiciones de la Convenci贸n cuando la misma poblaci贸n o poblaciones de especies asociadas se encuentren en la zona econ贸mica exclusiva y en el 谩rea de alta mar adyacente a ella, la REPUBLICA ARGENTINA, como estado ribere帽o, y los estados que pesquen esas poblaciones en el 谩rea adyacente a su zona econ贸mica exclusiva deben acordar las medidas necesarias para la conservaci贸n de esas poblaciones o especies asociadas en el alta mar.

Independientemente de ello, el gobierno argentino interpreta que, para cumplir con la obligaci贸n que establece la Convenci贸n sobre preservaci贸n de los recursos vivos en su zona econ贸mica exclusiva y en el 谩rea adyacente a ella, est谩 facultado para adoptar, de conformidad con el derecho internacional, todas las medidas que considere necesarias a tal fin".

SECCION 2. CONSERVACION Y ADMINISTRACION DE LOS RECURSOS VIVOS EN LA ALTA MAR

Art铆culo 116

Derecho de pesca en la alta mar

Todos los Estados tienen derecho a que sus nacionales se dediquen a la pesca en la alta mar con sujeci贸n a:

a) Sus obligaciones convencionales;

b) Los derechos y deberes as铆 como los intereses de los Estados ribere帽os que se estipulan, entre otras disposiciones, en el p谩rrafo 2 del art铆culo 63 y en los art铆culos 64 a 67; y

c) Las disposiciones de esta secci贸n.

Art铆culo 117

Deber de los Estados de adoptar medidas para la conservaci贸n de los recursos vivos de la alta mar en relaci贸n con sus nacionales

Todos los Estados tienen el deber de adoptar las medidas que, en relaci贸n con sus respectivos nacionales, puedan ser necesarias para la conservaci贸n de los recursos vivos de la alta mar, o de cooperar con otros Estados en su adopci贸n.

Art铆culo 118

Cooperaci贸n de los Estados en la conservaci贸n y administraci贸n de los recursos vivos

Los Estados cooperar谩n entre s铆 en la conservaci贸n y administraci贸n de los recursos vivos en las zonas de la alta mar. Los Estados cuyos nacionales exploten id茅nticos recursos vivos, o diferentes recursos vivos situados en la misma zona, celebrar谩n negociaciones con miras a tomar las medidas necesarias para la conservaci贸n de tales recursos vivos. Con esta finalidad cooperar谩n, seg煤n proceda, para establecer organizaciones subregionales o regionales de pesca.

Art铆culo 119

Conservaci贸n de los recursos vivos de la alta mar

1. Al determinar la captura permisible y establecer otras medidas de conservaci贸n para los recursos vivos en la alta mar, los Estados:

a) Tomar谩n, sobre la base de los datos cient铆ficos m谩s fidedignos de que dispongan los Estados interesados, medidas con miras a mantener o restablecer las poblaciones de las especies capturadas a niveles que puedan producir el m谩ximo rendimiento sostenible con arreglo a los factores ambientales y econ贸micos pertinentes, incluidas las necesidades especiales de los Estados en desarrollo, y teniendo en cuenta las modalidades de la pesca, la interdependencia de las poblaciones y cualesquiera normas m铆nimas internacionales, sean subregionales, regionales o mundiales, generalmente recomendadas;

b) Tendr谩n en cuenta los efectos sobre las especies asociadas con las especies capturadas o dependientes de ellas, con miras a mantener o restablecer las poblaciones de tales especies asociadas o dependientes por encima de los niveles en los que su reproducci贸n pueda verse gravemente amenazada.

2. La informaci贸n cient铆fica disponible, las estad铆sticas sobre capturas y esfuerzos de pesca y otros datos pertinentes para la conservaci贸n de las poblaciones de peces se aportar谩n e intercambiar谩n peri贸dicamente por conducto de las organizaciones internacionales competentes, sean subregionales, regionales o mundiales, cuando proceda, y con la participaci贸n de todos los Estados interesados.

3. Los Estados interesados garantizar谩n que las medidas de conservaci贸n y su aplicaci贸n no entra帽en discriminaci贸n de hecho o de derecho contra los pescadores de ning煤n Estado.

(i) Convenci贸n sobre la Conservaci贸n de los Recursos Vivos Marinos Ant谩rticos.

Esta Convenci贸n fue adoptada en Canberra, Australia, en 1980 y entr贸 en vigor el 7 de abril de 1982. La Argentina aprob贸 este instrumento mediante la Ley Nro. 22.584 y lo ratific贸 el 28 de mayo de 1982.

El objetivo de la Convenci贸n es la conservaci贸n de los recursos vivos marinos en aguas ant谩rticas y de la convergencia ant谩rtica.

(ii) Acuerdo para Promover el Cumplimiento de las Medidas Internacionales de Conservaci贸n y Ordenaci贸n por los Buques Pesqueros que Pescan en Alta Mar (Acuerdo sobre el Cumplimiento) adoptado en el 谩mbito de la FAO.

El mismo entr贸 en vigor el 24 de abril de 2003. La Argentina aprob贸 el Acuerdo a trav茅s de la ley N掳 24.608 y lo ratific贸 el 24 de junio de 1996.

(iii) Tratado del R铆o de la Plata y su Frente Mar铆timo.

Este Tratado fue firmado el 19 de noviembre de 1973 entre la Rep煤blica Argentina y la Rep煤blica Oriental del Uruguay, aprobado por Ley Nro. 20.645 el 31 de enero de 1974 y ratificado el 12 de febrero de 1974, fecha que entr贸 en vigor.

Mediante este tratado, nuestro pa铆s y la Rep煤blica de Uruguay constituyeron una Comisi贸n T茅cnica Mixta cuyo cometido es la realizaci贸n de estudios y la adopci贸n y coordinaci贸n de planes y medidas relativos a la conservaci贸n, preservaci贸n y racional explotaci贸n de los recursos vivos y a la protecci贸n del medio marino en la zona de inter茅s com煤n establecida por ambos pa铆ses en el frente mar铆timo del R铆o de la Plata (art铆culo 80), que entre otras, debe cumplir las siguientes funciones (art铆culo 82):

(a) Fijar los vol煤menes de captura por especie y ajustarlos peri贸dicamente;

(b) Promover la realizaci贸n conjunta de estudios e investigaciones de car谩cter cient铆fico, particularmente dentro de la zona de inter茅s com煤n, con especial referencia a la evaluaci贸n, conservaci贸n y preservaci贸n de los recursos vivos y su racional explotaci贸n y a la prevenci贸n y eliminaci贸n de la contaminaci贸n y otros efectos nocivos que puedan derivar del uso, exploraci贸n y explotaci贸n del medio marino;

(c) Formular recomendaciones y presentar proyectos tendientes a asegurar el mantenimiento del valor y equilibrio en los sistemas bioecol贸gicos;

(d) Establecer normas y medidas relativas a la explotaci贸n racional de las especies en la zona de inter茅s com煤n y a la prevenci贸n y eliminaci贸n de la contaminaci贸n;

(f) Estructurar planes de preservaci贸n, conservaci贸n y desarrollo de los recursos vivos en la zona de inter茅s com煤n, que ser谩n sometidos a la consideraci贸n de los respectivos gobiernos.

(iv) Convenci贸n sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Flora y Fauna Silvestre (1973).

La Convenci贸n fue adoptada en Washington el 3 de marzo de 1973. La Rep煤blica Argentina la aprob贸 mediante la Ley Nro. 23.344 sancionada el 1掳 de diciembre de 1980 y la ratific贸 el 8 de enero de 1981. {1 1 8 9 67 0 .DOCX v.1 } 50

(v) Acuerdo sobre la Conservaci贸n de Albatros y Petreles (2001).

La Rep煤blica Argentina firm贸 el Acuerdo el 19 de enero de 2004 y lo aprob贸 el 7 de junio de 2006 mediante la Ley Nro. 26.107 y ya fue ratificado.

(vi) Convenio sobre la Diversidad Biol贸gica.

La Rep煤blica Argentina aprob贸 mediante Ley Nro. 24.375 el Convenio. El mismo tiene como objetivo la conservaci贸n de la diversidad biol贸gica, la utilizaci贸n sostenible de sus componentes y la participaci贸n justa y equitativa en los beneficios que se deriven de la utilizaci贸n de los recursos gen茅ticos, mediante, entre otras cosas, un acceso adecuado a esos recursos y una transferencia apropiada de las tecnolog铆as pertinentes, teniendo en cuenta todos los derechos sobre esos recursos y a esas tecnolog铆as, as铆 como mediante una financiaci贸n apropiada.

(vii) Extensi贸n de la Soberan铆a de la Naci贸n Argentina Sobre la Plataforma Continental y el Mar Territorial y la Ley de Espacios Mar铆timos

Con anterioridad a la firma de la Convenci贸n del Mar, y mediante la Ley de Extensi贸n de la Soberan铆a de la Naci贸n Argentina Sobre la Plataforma Continental y el Mar Territorial, Nro. 17.094 (en adelante la 鈥淟ey de Extensi贸n de la Soberan铆a鈥), nuestro pa铆s declar贸 que la soberan铆a de la Naci贸n Argentina se extiende al mar adyacente a su territorio hasta una distancia de doscientas millas marinas (art铆culo 1).

La Ley de Extensi贸n de la Soberan铆a tambi茅n declar贸 que la soberan铆a de la Naci贸n Argentina se extiende asimismo al lecho del mar y al subsuelo de las zonas submarinas adyacentes a su territorio hasta una profundidad de doscientos metros o m谩s

all谩 de este l铆mite, hasta donde la profundidad de las aguas suprayacentes permita la explotaci贸n de los recursos naturales de dichas zonas (art铆culo 2).

Con posterioridad se emiti贸 la Ley de Espacios Mar铆timos, Nro. 23.968 (en adelante la 鈥淟EM鈥) mediante la que, en lo sustancial a esta acci贸n, se fijaron las l铆neas de base de la Rep煤blica Argentina a partir de las cuales se miden sus espacios mar铆timos. La LEM defini贸 que:

(a) Las aguas situadas en el interior de las l铆neas de base forman parte de las aguas interiores de la Rep煤blica Argentina (art铆culo 2).

(b) El mar territorial argentino se extiende hasta una distancia de 12 millas marinas a partir de las l铆neas de base.

(c) La zona contigua argentina (en adelante la 鈥淶C鈥) se extiende, m谩s all谩 del l铆mite exterior del mar territorial, hasta una distancia de 24 millas marinas medidas a partir de las l铆neas de base (art铆culo 4).

(d) La ZEE se extiende, m谩s all谩 del l铆mite exterior del mar territorial, hasta una distancia de 200 millas marinas a partir de las l铆neas de base.

El art铆culo 5 de la LEM estableci贸 que en la ZEE nuestro pa铆s ejerce derechos de soberan铆a para los fines de la exploraci贸n y explotaci贸n, conservaci贸n y administraci贸n de los recursos naturales, tanto vivos como no vivos, de las aguas suprayacentes al lecho del mar, y con respecto a otras actividades con miras a la exploraci贸n y explotaci贸n econ贸micas de la zona, tal como la producci贸n de energ铆a derivada del agua, de las corrientes y de los vientos.

En particular, el referido art铆culo estableci贸 que las normas nacionales sobre conservaci贸n de los recursos se aplicar谩n incluso m谩s all谩 de las 200 millas marinas, sobre las especies de car谩cter migratorio o sobre aquellas que intervienen en la cadena tr贸fica de las especies de la zona econ贸mica exclusiva argentina.

(viii) En 2018, el Ministerio de Seguridad emiti贸 la Resoluci贸n 396/2018 Mediante la que aprob贸 el Protocolo de Actuaci贸n (Protocolo de Actuaci贸n para Unidades de Superficies ante la Detecci贸n de Buques Pesqueros Extranjeros en Infracci贸n a la Ley N掳 24.922 y del C贸digo Penal de la Naci贸n).

[1][1] Art铆culo 117: Deber de los Estados de adoptar medidas para la conservaci贸n de los recursos vivos de la alta mar en relaci贸n con sus nacionales

Todos los Estados tienen el deber de adoptar las medidas que, en relaci贸n con sus respectivos nacionales, puedan ser necesarias para la conservaci贸n de los recursos vivos de la alta mar, o de cooperar con otros Estados en su adopci贸n.

[2] Art铆culo 118: Cooperaci贸n de los Estados en la conservaci贸n y administraci贸n de los recursos vivos

Los Estados cooperar谩n entre s铆 en la conservaci贸n y administraci贸n de los recursos vivos en las zonas de la alta mar. Los Estados cuyos nacionales exploten id茅nticos recursos vivos, o diferentes recursos vivos situados en la misma zona, celebrar谩n negociaciones con miras a tomar las medidas necesarias para la conservaci贸n de tales recursos vivos. Con esta finalidad cooperar谩n, seg煤n proceda, para establecer organizaciones subregionales o regionales de pesca.